21 Abr, 2017

JUANANUBE

Por Nancy Ramírez

Conocer a Juana fue conocer un mundo muy parecido al que habita, sereno y a la vez lleno de energía; natural y salvaje como el viento que sopla en el monte, firme y congruente como una raíz.

En el arte de Juana habla el tiempo y el espacio de su búsqueda incesante, los pequeños papeles que componen cada obra parecen vibrar y recuerdan cada pregunta que pedazo a pedazo se ha ido respondiendo; arriba y abajo fuerza corre y manos se mueven, es el interior de Juana que surge reflejado en hermosos paisajes abstractos.

Para entender la energía de Juana no es necesaria una lectura técnica o de estilo, sino sentir como brota de algo muy profundo en ella; como logra transmitir y advertir en cada obra las historias de otros mundos divididos y multiplicados que crecen y crecen al punto de estallar.

Estamos ante el nacimiento de una artista, ante la revelación de un espíritu fuerte y sincero que irradia y nos recuerda que en la búsqueda interior tenemos la posibilidad de acceder al misterio de nuestra esencia.